BAYÁRCAL (ALMERÍA)


Ha llovido y una pareja de campesinos está recogiendo caracoles. El hombre mira al cielo: "Mañana no va a llover porque es San Marcos". "mañana hará un día hermoso", contesta la señora. La verdad es que mucha confianza le deben de tener al santo viendo la niebla tan metida en el valle. Pero la experiencia dice que en los pueblos, el día de la fiesta, casi nunca suele llover. Dos devociones principales tiene esta localidad de la Alpujarra almeriense: el patrón, San Francisco Javier, que lo celebran curiosamente con fiestas de Moros y Cristianos a principios de diciembre, el santo estaba más relacionado con Oriente que con los árabes y además es época de mucho frío; y San Marcos, patrón de los labradores, en abril, cuando además de la procesión preparan las ollas del santo, una especie de fiesta gastronomica en la que se cocinan en grandes pucheros garbanzos, tocino, hueso de jamón a los que se añaden patatas, cardo y fideos.

El humo sube las laderas arriba anunciando la fiesta. Desde luego, por San Marcos, nadie pasa hambre. Bayárcal, con sus 1.258 metros de altura, situado en la falda del cerro Chullo con nieve casi todo el año (excepto cuando hay sequía), es la localidad de mayor altitud de la provincia de Almería y punto de partida para realizar excursiones a Sierra Nevada, así  como la última población antes de entrar en la provincia de Granada, con la que histórica y geográficamente ha estado muy relacionada. Apoyado en la ladera, da la sensación de que va a deslizarse barranco abajo.

En sus alrededores se extiende un enorme encinar, el mayor de la provincia. Sus habitantes siguen viviendo de la agricultura y ganadería aunque, al igual que ha pasado con los de las localidades vecinas, han bajado a la costa para trabajar en los invernaderos. Bayárcal tiene una parroquia mudéjar dedicada a San Francisco Javier. Conserva grises chimeneas circulares y los típicos terraos alpujarreños, en los que el techo de una casa sirve de patio a la de encima. El medio de transporte sigue siendo el burro o el mulo, lo único capaz de moverse por estos intrincados caminos. La localidad es famosa por su fuente de aguas ferruginosas que, al decir de sus habitantes, "mayormente sirven para dar hambre", algo que no tiene mayor problema, pues es comarca donde los fríos hacen que se curen buenos jamones y productos del cerdo. Cuando llegan los meses de invierno, las pistas del cercano Puerto de la Ragua, a 14 kilómetros, se llenan de deportistas que acuden a las competiciones de esquí de fondo.


Población : 357 habitantes.

Accesos : a 90 kilómetros de Almería. Por la autovía del Mediterráneo, dejándola en la desviación a Berja. Pasada esta población, cerca de Laujar, sale una comarcal llena de curvas que lleva hasta Bayárcal y Puerto de la Ragua. Un recorrido más bonito, pero peor carretera, es tomar la N-324 hasta Gádor y luego la C-322 hasta Laujar.

Alojamiento : Vicente Amo. Tfono. 51 28 13, tiene habitaciones, restaurante y tiendecilla. También alquilan habitaciones algunas casas particulares (preguntar en el Ayuntamiento).

Gastronomía : olla, platos de matanza casera, pan de aceite y bollos. Se puede comer en Vicente, Sol y Nieve y Picinero. En el cercano Paterna, El Alpujarreño y en Puerto de la Ragua, Ruta Natural.

La mejor vista : viniendo desde Paterna, al otro lado del valle.

Visitas : el conjunto urbano y la iglesia mudéjar.