BÉDAR ( ALMERÍA )


"Viva El Marchal con sus escobas, Antas con sus pimientos, y Bédar con sus algarrobas". Las algarrobas, aquí llamadas algarrofas, son junto con los olivos, almendros y algunos nat¡ranjos y limoneros lo que queda de los antiguos cultivos que los árabes cuidaban en Bédar. La llegada de los cristianos, al igual que en otros lugares, acabó casi con ellos. Posteriormente en el siglo XIX y hasta la década de los años sesenta, los ingleses explotaron las minas de hierro, cuyo producto llevaban en trenes hasta el puerto de Garrucha. De aquella época quedan los antiguos puentes y las tolvas ( grandes hoyos empedrados de los que salen túneles). Cuando las minas cerraron, surgió afortunadamente, el turismo en la cercana costa. Por la calle juegan los perros que se acercan rápidamente sin ningún miedo. En lo alto se divisan las ruinas de un castillo que, junto a los restos de una mezquita antaño almazara ( donde guardan a veces el ganado) en la cercana Serena, constituyen los principales monumentos árabes. Su nombre tiene el mismo origen, proviene de Ben Beder, un jefe moro del que se ignora todo. Últimamente Bédar se ha convertido, por su situación y clima, en lugar de residencia para artistas, principalmente pintores, en muchos casos extranjeros.

Es también zona de abundantes plantas medicinales, que vienen a recoger los curanderos de la comarca. La población vive ahora de la construcción y del turismo, y los más mayores de pequeñas cosechas de tomates o pimientos. Desde la plaza del Ayuntamiento, junto a un enorme ficus, se baja por la calle Barranco y se llega a la plaza dedicada a un medico que hizo mucho por el lugar: Antonio Bolea ( 1887-1956). Se llama plaza del Consultorio Médico, donde se encuentra también un monumento a la almazara. Más arriba queda la iglesia de Santa María, junto a la plaza del mismo nombre, y cerca en la plaza de la Cruz, hay un mirador. Pero la parte más bonita se localiza camino de Serena, donde se encuentra la fuente Temprana, que conserva su nombre árabe. Se trata de un lugar arreglado por el Ayuntamiento y rodeado de pequeños cortijos bien cuidados.

Otro sitio destacado es la antigua barriada minera de El Pinar, donde aún se contemplan los restos de lavaderos y que llegó a tener más de 5.000 habitantes en los años de la minería. En Bédar celebran la Virgen de la Cabeza en diferente fecha del resto de los pueblos. Y es que, antes, compartían la romería con la vecina localidad de Antas, donde estaba la ermita pero, como a veces pasa entre pueblos vecinos, riñeron y construyeron la suya. Las obras del edificio se retrasaron y concluyeron días después de la fiesta. Como los habitantes de Bédar no quisieron esperar otro año para la celebración, decidieron hacerla aquel mismo día, y con esa fecha, 24 de septiembre, se festeja desde entonces. Pero más curiosa es la fiesta del patrón, San Sebastián, cuando se hacen promesas de bollos al santo y durante la procesión se arrojan desde los balcones sacos de bollos pequeños encima de los asistentes.


Población : 515 habitantes.

Accesos : a 77 kilómetros de Almería, por la autovía E-15 hasta la altura de Los Gallardos. Aquí tomar una desviación de 8 kilómetros en dirección a la sierra que pasa por Bédar.

Alojamiento : casas de alquiler. Tfono. 39 80 25. El sitio más cercano para hostales es Los Gallardos.

Gastronomía : gazpacho, migas y productos de matanza. los establecimientos: Miramar, El Refugio, El Cortijo. En la barriada de El Pinar ( a 3 kilómetros), se encuentra El Pinar. Para tapeo, el bar Cano y la cafetería Catherin.

La mejor vista : desde El Cerro Mojón, por la carretera vieja.

Visitar : iglesia de Santa María, ermita árabe en Serena, fuente Temprana, plaza de la Almazara y casas árabes.