ESPEJO ( CÓRDOBA )


"Propiedad privada, prohibido el paso, perro peligroso". Tras subir la empinada cuesta de la calle de San Bartolomé, que da acceso al castillo, el visitante se encuentra con el letrero. Sólo se puede visitar el patio y, aún así, hay que pedir permiso. Afortunadamente, el paisaje que desde aquí se disfruta no tiene dueño. Ésta es una de las localidades con mejores vistas de toda la Campiña Baja, y ya desde la lejanía se contempla su silueta recortándose sobre el cielo. Ya en época ibérica era conocida como Ucubi y con los romanos tuvo un papel relevante en la guerra civil del siglo I antes de Cristo, entre César y Pompeyo, cuando era una colonia conocida con el nombre de Claritas Julia.

Luego los árabes, que la llamaron Al-Calat, la rodearon de murallas. Tras varias vicisitudes acabó siendo conquistada, lo mismo que todas las poblaciones vecinas, por Fernando III el Santo. Pero seria Fernando IV quien le diera su actual nombre, que deriva del latín specula, atalaya. Del castillo, conocido como el de la Duquesa de Osuna y levantado por los árabes, aunque casi todo fuera reconstruido en el siglo XV, destaca su torre del Homenaje. Al lado se encuentra otro monumento, la iglesia parroquial de San Bartolomé, edificio gótico del siglo XV que fue reformado en el siglo XVI. Destaca en su interior un retablo de San Andrés con escenas de la vida de Jesús y del apóstol.

Espejo conserva algunas antiguas casas con escudo de piedra en el paseo de Andalucía y en la calle de Antón Gómez. Una de las más antiguas queda al lado del Ayuntamiento y fue en su día sede del Ayuntamiento y de la Caja de Ahorros ( todavía conserva el letrero); ahora está esperando nuevo dueño y restauración. "Antes, en la guerra, hasta fue cárcel, fíjese usted", dice uno de los clásicos viejecitos que suelen descansar sentados al sol cerca de los monumentos y que siempre están dispuestos a "echar la hebra". En esta plaza, que ahora se llama de la constitución, y antes de José Antonio, y con anterioridad..." Rafaelito, ¿como se llamaba antes?"...Ninguno de ellos lo sabe. "¡Hace tanto tiempo!", dicen. Pero en lo que todos coinciden es en recomendar, abajo en la carretera, el bar-restaurante Casa Lorenzo. Igual opina el solicito municipal: "Aquí, para tapeo, no lo dude, Casa Lorenzo".

Por los alrededores hay ruinas de antiguas villas, como El Borbollón, La Alcubilla y La Huerta del Aguacil, y algunos restos visigodos ( ellos también anduvieron por aquí), como Bañuelos y Cerro del Beleño. En El Aljibe, apenas a un kilómetro, una construcción romana. Por ruinas que no quede.


Población : 5.047 habitantes.

Accesos : a 33 kilómetros de Córdoba. Por la N-432.

Alojamiento : lo más cercano es la pensión Salud ( a 6 kilómetros), en Castro del Río.

Gastronomía : productos del cerdo, guisos de caracoles y numerosa repostería, como bollos de leche, perrunas, pestiños, mostachones, torticas y el cuajado. Para comer, Casa Lorenzo, Peña los Amigos, Circulo de Labradores, Cándido, Mario y Chiringuito del Cafetín.

La mejor vista : desde Santa Cruz se ve Espejo por la noche como un barco iluminado.

Visitar : castillo, iglesia de San Bartolomé, ermitas de Santo Domingo, Santa rita y Virgen de la Cabeza, y capilla de San Miguel.