GRAZALEMA ( CÁDIZ )


A los niños les enseñan en la escuela que el pinsapo es una conifera de estas sierras con forma piramidal casi perfecta y que puede llegar a medir más de veinte metros de altura. El bosque de pinsapos es una reliquia del terciario, resto de la última glaciación alpina cuyo último refugio son estas tierras; está declarado de interés científico por la UNESCO y tiene aún mayor mérito es los tiempos de deforestación que corren.

El pinsapo necesita mucha humedad y aquí la tiene. Pues en contra de lo que pueda creerse, Grazalema es el lugar más lluvioso de España. Todas las nubes que penetran por el golfo de Cádiz parecen venir a detenerse aquí. Y con las aguas, a veces, llega el frío. Todavía se fabrican en Grazalema las famosas mantas de lana de oveja que cualquier bandolero llevaba siempre consigo si quería sobrevivir al cruzar estos puertos. En la población hay un museo artesanal de maquinaria textil donde se venden estos productos artesanos..

No debían importarles mucho ni la lluvia ni el frío a los primeros habitantes, pues pueblo que pasaba por Grazalema, pueblo que se quedaba. Que se sepa, los primeros fueron los celtas, que fundaron Alexia, luego los romanos, que la llamaron Lacilbula, y más tarde los árabes, quienes la denominaron Ben-Zalema, de donde proviene su actual nombre. Grazalema conserva varias iglesias, como la de San Juan, antigua mezquita árabe, la neoclásica de la Aurora, la de San José, antiguo convento carmelita con pinturas de la escuela de Murillo, y la parroquial de la Encarnación.

Tiene también calles empedradas, fuentes de piedra, casas con balcones y molinos árabes. Es además punto de partida para numerosas excursiones, como al nacimiento del río Guadalete, a la ermita de la Garganta o a las cuevas naturales de los alrededores. Existen numerosos lugares que ofrecen vistas panorámicas, entre ellos la zona recreativa y el mirador del Tajo o la plaza de los Asomadores, con vistas al río Guadalete. En Grazalema, situada al pie de la sierra del Endrinal, dentro del parque natural de su mismo nombre, es fácil ver por sus cielos buitres, halcones y hasta águilas reales. Hacia Benamahoma, a diez kilómetros, el paisaje es espectacular, regado por el río Guadalete y una serie de ricas huertas entre las que sobresalen blancos caseríos. Más allá queda El Bosque, con manantiales de aguas sulfurosas y cotos trucheros.


Población : 2.325 habitantes.

Accesos : a 125 kilómetros de Cádiz y 33 kilómetros de Ronda. por la C-339, tomando una desviación a 15 kilómetros de Ronda.

Alojamiento : hoteles Grazalema. Tfono. 13 21 62, Casa de las Piedras. Tfono. 13 20 14 y Villa Turística. Tfono. 13 21 36.

Gastronomía : es de los lugares con mejor gastronomía de los pueblos blancos, sopa de Grazalema, gazpacho de San Miguel, salmorejo, conejo campero, tortilla de tagarninas, carne mechada, truchas al jamón, chuletas de cabrito y queso de oveja. Restaurantes de los hoteles Cádiz el Chico, El Pinsapar, García, El Tajo y El Torreón.

La mejor vista : desde la carretera de acceso al pueblo.

Visitar : iglesias de San Juan, de la Aurora, de San José, de la Encarnación, las fuentes y el museo de artesanía textil; miradores de El Tajo y de la plaza de los Asomadores.