MEDINA  SIDONIA ( CÁDIZ )


En el triangulo que forman Medina-Sidonia, Alcalá de los Gazules y Vejer de la Frontera se juntan la mayor cantidad de ventas gastronómicas, no ya de Andalucía, sino de toda España. Y, además de ruta de ventas, también lo es del toro, como proclaman algunos carteles por la carretera. Aquí se pueden contemplar, pastando tranquilamente, magníficos ejemplares de reses bravas pertenecientes a famosas ganaderías. Todas estas localidades celebran ferias de ganado, entre las que destaca la de Medina-Sidonia a principios de junio, una de las más antiguas de España.

En los cruces de caminos se venden caracoles ( en mayo y junio), espárragos y tagarninas ( en octubre y noviembre). Coronando la loma, con la torre de la iglesia rodeada de casas blancas, surge la antigua ciudad de Medina-Sidonia, fundación fenicia y a la que los romanos dieron el nombre de Assido Caesarina, a ellos se debe una importante construcción hidráulica ( cloacas) de las que se conservan más de 30 metros. La localidad está considerada conjunto histórico-artístico, con estrechas calles en cuesta y un cierto aire árabe, al que también contribuye la muralla almenada y las tres puertas o arcos de la Pastora, de Belén y del Sol ( ésta última la más antigua de la ciudad).

Con las piedras de su castillo se construyó parte de la catedral de Cádiz. La iglesia de Santa María la Coronada alberga un retablo de madera que oculta otro exactamente igual de piedra. En Medina se toma vino de Chiclana o de Jerez, al que dicen que la altura le sienta muy bien. Hay pequeños bares con antiguas barricas como los de Ariza o Lorenzo, donde se recomienda beber al menos un vaso antes de continuar el recorrido.

Y junto al vino, los dulces. La repostería de Medina tuvo ya fama en el mundo árabe con las patitas de gacela, tortas pardas, piñonates, amarguillos y los alfajores, que se siguen haciendo, sobre todo, en los conventos de San Cristóbal, Jesús María y José, así como en las pastelerías Santa Rita o Nuestra Señora de la Paz. La mejor vista de la población se obtiene desde el cortijo Pocasangre, donde la ciudad se asemeja a un barco en el que la torre hace de palo mayor.


Población : 10.980 habitantes.

Accesos : a 40 kilómetros de Cádiz. Por la C-440 desde Jerez o por la C-346 desde Chiclana y Cádiz.

Alojamiento : venta-hotel Medina Park. Tfono. 41 21 03 y casa rural Finca La Flora. Tfono. 41 03 37. En Vejer, hospedería del Convento San Francisco. Tfono. 45 10 01 y La Barca de Vejer. Tfono. 45 03 69.

Gastronomía : venado, revuelto de espárragos, platos de caza, patatas aliñadas, caracoles, bienmesabe, tortilla de camarones y urta a la roteña. La repostería es de origen árabe, destacando los alfajores. restaurantes el Castillo, El Molino, Cádiz y El Duque. Rodeando la localidad hay al menos veinte ventas, cada una con su especialidad, entre las que sobresalen La Duquesa, El Soldado, Sacrificio, Collantes y del Carbón.

La mejor vista : por la carretera a Chiclana, cerca del cortijo de Pocasangre.

Visitar : ruinas romanas, arcos árabes de la Pastora, Belén y del Sol; iglesia de Santa María la Mayor la Coronada, iglesia de Santiago, convento de Jesús, María y José, ermita de los Santos Mártires, ruinas árabes del alcázar y del castillo de Torre Estrella.