
VALLDEMOSSA (MALLORCA)
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La carretera serpentea
caprichosamente hacia el norte, como una cinta cinematográfica, en una rápida
sucesión de planos desconcertantes que bordean la costa. Van desfilando caseríos
hasta que la carretera deja la compañía del mar y, abriéndose al valle, llega
a Valldemossa. En esta villa mallorquina nació Levantada en el siglo XIV sobre un edificio árabe, las construcciones fueron cambiando a lo largo de los años y actualmente casi todo el conjunto es del siglo XVIII y principios del XIX. Hoy, este viejo edificio de la cartuja que tantos salmos oyó es un santuario del silencio sólo roto por el rumor de los pasos y conversaciones de los turistas. Rodeada de cipreses y limoneros, conserva todavía su majestuosa grandeza, y por su claustro y sus corredores aún flota el romántico recuerdo de quienes vinieron aquí en busca de paz y belleza. Chopin, George Sand, Rubén Darío, Unamuno, Azorín... "El cielo es de turquesa; el
mar azul; las montañas, de esmeralda y el aire es justamente como el azul del
cielo. El mar, las montañas, palmeras, un cementerio, una iglesia del tiempo de
los cruzados, una mezquita en ruinas, olivos milenarios..." Así describía
Fréderic Chopin, en carta a un amigo, su impresión de Valldemossa. Se olvido
quizá de hablar de la arena limpia y blanca de las playas, de la En sus inmediaciones, numerosos olivos, cuyas retorcidas ramas dicen que inspiraron a Gustavo Doré los dibujos para ilustrar el infierno de la Divina Comedia. A sólo cuatro kilómetros de Valldemossa se encuentra Miramar, lugar lleno de encanto donde funcionaba, allá por la segunda mitad del siglo XV, una imprenta, la primera de la isla. Población : 1.370 habitantes. Accesos : a 17 kilómetros de Palma de Mallorca. Alojamiento : Vistamar. Tfono. 61 23 00, a 2 kilómetros; en el pueblo, C'an Mario. Tfono. 61 21 22 y apartamentos Encinar. Tfono. 61 20 00. Gastronomía : sopa mallorquina, embutidos, sobrasada y quesos. Existen numerosos restaurantes y bares entre los que destacan C'an Mario, C'an Pedro y C'an Costa. La mejor vista : desde el mirador de las Tres Puntas o desde el molinito de la Beata. Visitas: cartuja, con iglesia, claustro y celdas; iglesia parroquial de Valldemossa y el conjunto del pueblo, con sus calles en cuesta y los mosaicos incrustados en las paredes blancas. |