BÁRCENA MAYOR (CANTABRIA)


El camino de entrada a Bárcena Mayor es por Correpoco, en cuyas praderas se celebra, a mediados de agosto, la más importante feria de ganado del valle. Aquí se deja el Saja y se sigue el curso del Argoza, que conduce ya hasta Bárcena Mayor, pequeño lugar en lo alto del valle de Cabuérniga, apenas cuatro empedradas calles, declarado conjunto histórico-artístico y con la arquitectura popular mejor conservada de toda Cantabria. Situado en medio de la reserva nacional de caza del Saja, en este enclave privilegiado entre hayedos, robles y abedules se puede oír el canto del urogallo; abundan ciervos, corzos, venados y jabalíes y, en las alturas, es fácil contemplar buitres leonados y cernícalos.

Dentro de las viviendas se conservan viejas fotografías de cazadores, de cuando el oso se paseaba por estos parajes y, en las puertas, los perros dormitando al sol, parecen añorar antiguos tiempos. Bajo los arcos de las casas casi siempre hay algún artesano tallando recipientes para la leche, jermosos, en madera de castaño, haya o avellano, con vistas al turismo. El abandono en que ha estado sumido Bárcena durante siglos ha permitido conservar la pureza de sus construcciones, convirtiéndose en una reliquia arquitectónica con típicas casas montañesas de galerías de madera y portalones donde meter los carros. Pero la fama ha supuesto, en cierta medida, su perdición: se ha restaurado demasiado y ha perdido parte de su encanto. En verano, especialmente, se llena de coches y visitantes que lo fotografían todo, lo que provoca el enfado de sus habitantes.. Sin embargo, en otoño se encuentra más tranquilo y es la mejor época para visitarlo.

Volviendo a Correpoco se sale de nuevo al valle. Luego vienen la pequeña localidad de Saja y una carretera con mil y una curvas que, pasando por el Pozo del Amo y por el mirador de la Cardosa, con un monumento al corzo y una espléndida vista, conduce a la venta de Tajahierro, inmenso caserón de piedra y paraje plagado de leyendas, de las que habla José Maria de Pereda en su obra Peñas Arriba (1895). Más allá, desde el puerto de Palombera se contempla ya el otro valle donde nace el Íber, el Ebro, el río que dió nombre a Iberia. La carretera continua hasta Reinosa, en cuyas cercanías se encuentra el embalse del Ebro.


Población : 20 habitantes.

Accesos : la única manera de llegar a Bárcena es por un desvío de 10 kilómetros ( que sale de la C-625 que une Cabezón de la Sal con Reinosa) siguiendo el curso del río Argoza, afluente del Saja.

Alojamiento : en Correpoco, Casa Lucas. Tfono. 70 60 92, a 1 kilómetro de la desviación a Bárcena; en Barcena Mayor, Argoza. Tfono. 70 60 33 y El Albergue. Tfono. 66 01 27; en Tojo, Mirador Peña Colsa. Tfono. 70 60 88.

Gastronomía : cocido montañés, lechazo al estilo antiguo y alubias con chorizo; de postre, cuajada. En Correpoco, Casa Lucas. En Bárcena, Argoza, Casa Franca, El Puente y La Jantana.

La mejor vista : viniendo desde Correpoco.

Visitas : el pueblo y la reserva nacional del Saja.