MADRIGAL DE LAS ALTAS TORRES ( ÁVILA )


La historia podía comenzar como en los viejos cuentos: " Erase una vez un pastelero que vivía en Madrigal". Porque de los numerosos personajes famosos que pasaron por esta antigua villa medieval o que vivieron en ella, el más curioso fue sin duda Gabriel de Espinosa, más conocido como el Pastelero de Madrigal. De origen noble, tuvo que huir de Toledo por haber causado una muerte en una disputa cuando era joven, y se afincó en esta localidad.

Su semejanza con el desaparecido en batalla rey portugués Don Sebastián le obligó durante cuatro años, a hacerse pasar por él después de ser conocido por varios nobles portugueses, y a punto estuvo de casarse con Ana de Austria, hija natural de Don Juan de Austria, el vencedor de Lepanto. La historia no acabó bien y " no comieron perdices", sino que Ana terminó en un convento y el suplantador fue ahorcado. Corría el año 1595.

En Madrigal había nacido casi siglo y medio antes la reina Isabel la Católica. Por entonces la ciudad estaba completamente amurallada y tenia cien torres ( permanecen todavía veinte). La mayor parte de los monumentos guarda relación con la reina, así como los objetos que le pertenecieron, que se conservan en el Real Monasterio de Gracia ( Las Agustinas ), o la iglesia de San Nicolás ( con su torre de 50 metros ), donde se encuentra la pila en la que fue bautizada. En Madrigal nacieron también los obispos Vasco de Quiroga ( el famoso Tata Vasco de México) y Alonso de Madrigal, El Tostado.

El lugar de partida para cualquier recorrido comienza en la plaza, típicamente castellana, donde se alza la impresionante torre de San Nicolás. Si hace calor se puede uno sentar en las mesas que hay bajo los soportales a tomar raciones de queso o chorizo y cerveza fresca. Al otro lado de la plaza quedan la iglesia mudéjar de Santa María del Castillo y una serie de casas señoriales perfectamente restauradas. Cerca, el que fuera palacio de Justicia de Madrigal, del que sólo resta la fachada llena de escudos. Junto a las murallas se sitúa el palacio de Juan II ( actual convento de monjas agustinas) y, muy próxima, la plaza donde se monta en el mes de septiembre un coso taurino para encierros y corridas de las fiestas. Frente a él se extiende un tranquilo paseo presidido por una no muy afortunada estatua de la reina Isabel.


Población : 1.920 habitantes.

Accesos : a 60 kilómetros de Ávila. Más largo, pero mejor camino es por la N-VI hasta Arévalo ( 29 kilómetros) y de allí la C-605 hasta Madrigal.

Alojamiento : Madrigal. Tfono. 32 08 78.

Gastronomía : carnes. La Posada (gambas al ajillo), Tilin (callos), Los Ángeles (meriendas típicas), bar Serrano ( tapas de cocina) y mesón-bar San Nicolás (paella de encargo).

La mejor vista : desde la alto de la iglesia de Santa María del Castillo o desde fuera de la población, por la carretera a Fontiveros.

Visitar : iglesias mudéjares de Santa María del Castillo y San Nicolás, palacio de Juan II, palacio de Justicia, monasterio de las Agustinas y hospital de la Purísima.