CAMPRODÓN


En el bar de la plaza, frente a una ración de bull (embutido), cuentan la historia del doctor Robert, alcalde de Barcelona a principios de siglo, que recomendaba a sus pacientes ricas que se acercaran aquí a veranear, ya que el aire fresco de Camprodón podía curarlo todo. Así comenzó la moda de que las familias de clase bien de Barcelona viniesen en los meses de verano. La parte noble, la de los palacetes, casi en las afueras de la localidad, se extiende a lo largo del paseo Maristany, sombreado por altos árboles, y no resulta difícil imaginarse a las amas con cofia paseando a los niños.

Dentro de los jardines de una de estas casonas, la conocida como Vora el Ter, se encuentra nada menos que toda una iglesia con su claustro románico, traída a principios del siglo XX desde la localidad soriana de San Esteban de Gormaz. En los años setenta, muchos barceloneses compraron casas e hicieron de Camprodón su segunda residencia. Aqui nació el músico Isaac Albéniz.

Su nombre viene del latin, campus rotundis (campo redondo), aunque su origen fue el monasterio, benedictino de Sant Pere y la iglesia de Santa Maria, ambos románicos. Pero lo que caracteriza a la villa es el Pont Nou sobre el río Ter y, al lado, el portal de Cerdanya, que formaba parte de la antigua muralla. Hay una iglesia más de aquella época,, la del Carmen, del siglo XIV. luego, al igual que otras localidades fronterizas, Camprodón pasó un poco al olvido. Por aquí estuvieron los carlistas y los isabelinos: en el Ayuntamiento conservaban un cartel que por una parte tenia grabado el escudo constitucional y, por otra, el símbolo carlista; lo cambiaban de lado según vinieran unos u otros.

Pasando bajo el arco de Cerdanya se entra en la calle comercial, siempre animada, con tiendas de embutidos y pastelerías (son famosas sus galletas). Quedan varias iglesias, en su mayor parte románicas, que pertenecen al Vall de Camprodón: la de Santa Lucia, en Abella; Nuestra Señora de las Nieves, en Espinavell, en la orilla del río se conserva una antigua forja; Santa Maria de la Piedad, en La Roca; Sant Feliu, en Rocabruna, y la de Sant Juliá, en Tregurá de Dalt.


Población : 2.188 habitantes.

Accesos : a 77 kilómetros de Gerona. Desde Ripoll por la C-151, o desde Olot por la C-153.

Alojamiento : Edelweiss Tfono. 74 09 13, Güell Tfono. 74 00 11, Sant Roc. Tfono. 74 01 19, Can Ganansi. Tfono. 74 01 34, Rigat Tfono. 74 00 13, Sayola Tfono. 74 01 42 La Placeta. Tfono. 74 08 09 y Els Abets Tfono. 74 00 71.

Gastronomía : parrilladas, carne a la brasa, embutidos, truchas del río y galletas. Nuria, La Muralla, La Plaça y pizzería De Giorgio.

La mejor vista : desde el río Ter, con el Pont Nou y el portal de la Cerdanya enfrente.

Visitas : monasterio de Sant Pere, Pont Nou, iglesia de Santa Maria, convento del Carmen, calle comercial, paseo Maristany y casas de la Vila y Can Marqués.