OS DE CIVIS ( LÉRIDA )


Desde siempre, los campesinos de Os de Civis han tenido problemas con la cercana Andorra. Y los más beligerantes eran los vecinos de Pas, que reclamaban los montes que los separaban. La cosa se puso seria y se hablaba ya de guerra cuando los alcaldes de ambos lugares decidieron solventar el litigio enfrentando a un representante de cada lugar. Así se hizo. Cuentan que los de Andorra estuvieron alimentando al suyo a base de leche y carne, para que pudiera aguantar mejor, pero los de Os de Civis sólo le dieron carne. Lucharon en el Coll de la Botella y ganó el de Os de Civis, y así esta localidad se quedó los pastos de la montaña.

Os de Civis, que siempre ha vivido de la ganadería, ha estado aislado hasta de la misma provincia leridana, a la cual ha pertenecido de por vida. Los mayores del lugar recuerdan cómo había que bajar en caballería hasta el cercano Sant Julià para comprar los víveres. Aún hoy el acceso es más fácil por Andorra que por Lérida. En Os de Civis Vivian a principios del siglo XX unas 150 familias, que fueron abandonando el lugar. Cuando estaba casi a punto de desaparecer llegó el turismo, y ahora es uno de los más bellos pueblos pirenaicos, con casas antiguas y modernas que únicamente se diferencian en el color de la madera que la pátina del tiempo todavía no ha oscurecido.

A Os de Civis se puede entrar justo antes de la frontera, pero es mejor hacerlo por la misma Andorra. De todas formas está indicado por ambos sitios. Nada más pasar Sant Julià aparece la señalización a Canilich y Os; a cuatro kilómetros se encuentra Bixessarri y, a otros cuatro, Os de Civis. Son todos éstos pueblos abandonados que el turismo ha recuperado. El camino trascurre al lado del río, por un desfiladero de aguas turbulentas, especialmente en época de deshielo. Tras varios merenderos, y al doblar una curva, surge la pequeña localidad de Os de Civis, a 1.650 metros de altitud.

En sus casas, de piedra, pizarra y madera negra ( las nuevas la tienen amarilla y destacan del resto ), se han cuidado mucho los detalles, como las puertecitas de madera tallada para ocultar el contador de la luz o el contenedor de la basura. Lo único que desentona es una enorme antena parabólica de un rabioso color verde. Éste es buen punto de partida para realizar numerosas excursiones por los alrededores, a Vall d'Aos, Coll de la Botella y Coll de la Gallina. Se puede hacer bicicleta de montaña, practicar la escalada deportiva y dar paseos a caballo.


Población : 12 habitantes.

Accesos : a 24 kilómetros de La Seu d'Urgell y 131 de Lérida. Desde la Seu por la N-145 hacia Andorra, desviándose en Sant Julià.

Alojamiento : sobre el pueblo, a unos 2oo metros, Dos Hermanas. Tfono. 36 91 45 y Os de Civis. Tfono. 36 91 45; La Font. Tfono. 36 91 49 y Balira.

Gastronomía : potajes, carnes, butifarra y chorizo a la brasa, costillas de cerdo, setas y quesos. Todos los hoteles tienen restaurante. En las afueras, restaurante Dino's.

La mejor vista : desde la explanada frente al pueblo, con las casas recortándose sobre los altos picos.

Visitar : conjunto urbano, iglesia románica y alrededores.