
VALENCIA DE ALCÁNTARA ( CÁCERES)
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"Yo le juro que por aquí había uno". Joaquín, al que sus amigos llaman Quini, es un taxista de Valencia de Alcántara y, al igual que la mayor parte de sus vecinos, nunca ha prestado demasiada atención a estos monumentos megalíticos que unos llaman dólmenes y otros antas. Todos los dólmenes se localizan en las cercanías de la población, pero es conveniente ir con alguien que los conozca para no perderse saltando vallas y cruzando praderas, en medio de un paisaje granítico. Tras casi media hora de búsqueda
Quini ha conseguido encontrar el dolmen o, mejor dicho, lo que queda de el. Lo
han desmontado y sus lajas de granito sirven ahora como puente para que el
ganado pueda cruzar una pequeña vaguada. Era uno de los más espectaculares, y
está perdido para siempre. Aunque no es el único destruido. En los primeros
años del siglo XX se corrió la voz de que estas edificaciones El último en perderse, en 1991, fue el llamado del Corchero, que alguien convirtió en una pequeña choza, aprovechando las grandes piedras verticales. El capitulo de anécdotas es abundante. Algunos fueron utilizados como refugio para guarecerse de las tormentas y otros para esperar, escondido con la escopeta, a los conejos. Algunas de las piedras sirvieron también para señalizar los limites de las fincas. Actualmente el Ayuntamiento ha trazado una ruta turística para hacerlos más accesibles. Además de los dólmenes, Valencia de Alcántara tiene mucha historia. Del importante enclave romano que fue, muestra numerosos restos, como la calzada, un acueducto y el puente de piedra ( a la salida de la población). Las cuevas de Viriato y el Cofre recuerdan así mismo leyendas de luchas entre lusitanos y romanos. De época árabe posee casas con portadas ojivales ( calle Caballeros). Otra curiosidad son los dibujos grabados en las paredes, entre los que destaca una especie de caracol que en época medieval señalaba las casas de prostitución. De sus cuatro iglesias, la más interesante es la de Rocamador, en la cual se casó Isabel, primogénita de los Reyes Católicos, con el rey portugués Manuel I el Afortunado; a la entrada del templo, empotrada en el suelo, hay una estela visigótica. También son relevantes la sinagoga, cochera durante un tiempo, y las murallas, con algún que otro desaguisado. Población : 6.456 habitantes. Accesos : a 98 kilómetros de Cáceres, por la N-521. Badajoz queda a 76 kilómetros y la frontera portuguesa, a 12 kilómetros. Alojamiento : hostales El Clavo .Tfono. 58 02 68, Nairobi. Tfono. 58 01 36, Ibérica. Tfono. 58 01 50 y La Serrana. Tfono. 58 00 20. Gastronomía : migas, frite, chanfaina de cordero, venado y, por carnaval, buche (especie de chorizo grueso hecho con coles y costillas de cerdo). Restaurantes El Convento, El Clavo y Tabú. La mejor vista : desde la ermita de los Remedios. Visitar : barrio gótico; Ayuntamiento, castillo, iglesias de Rocamador y La Encarnación. Los conventos de Santa Clara, de San Francisco y, en las cercanías, el de San Pedro de los Majarretes, donde San Pedro de Alcántara tomó los hábitos. Los dólmenes mejor conservados son: Las Tapias I y Tapada del Anta I. |