
FERIA (BADAJOZ)
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A la entrada del castillo suele haber un par de señoras con ganas de conversación, que preguntan a quienes suben a visitarlo qué les parece el paisaje; luego añaden que Feria se llena en los fines de semana. La torre del Homenaje impresiona con sus cuatro pisos, ofreciendo desde lo alto una espléndida vista de las posesiones que tenían los duques de Feria en la comarca de Tierra de Barros. Así lo dice la copla: "Madrecita quien tuviera la tierra que se divisa desde el castillo de Feria" La importancia
estratégica del lugar queda demostrada por el hecho de que ya los
romanos En el pueblo
se conservan rincones encantadores, como la plaza de la Cruz, casi
siempre llena de flores, donde se alza una cruz en piedra y hierro. La
iglesia dedicada a San Bartolomé, patrón de Feria, cuya estatua figura
en el arco de entrada, se levanta en uno de los laterales de la plaza
porticada, donde también se encuentra el Ayuntamiento. Feria es famosa
por sus fiestas de la Santa Cruz, una de las más antiguas de
Extremadura, en las que se realizan cruces que se visten de flores y se
pasean por las calles en procesión. En la noche del día 2 de mayo se
escenifica La entrega, una pieza En un extremo de Feria queda la blanca ermita de los Mártires y, en las cercanías, el embalse de la Albuera, con fama por sus tencas. Abundan los encinares y son numerosas las piaras de cerdos. En los alrededores podemos encontrar el dolmen de la Casa del Monje, en las afueras de Feria. Ruinas del convento de San Onofre, en La Lapa a 11 kilómetros. Zafra a 19 kilómetros, con el alcázar, actual Parador y un casco antiguo donde destacan la Plaza Chica, llena de gente los fines de semana, la iglesia de la Candelaria y el convento de Santa Clara. |