PAZOS DE ARENTEIRO ( ORENSE )


Cruceros, viñedos y pequeñas iglesias románicas. Aquí se conservan aún, maltratados por el tiempo, algunos de los más bellos pazos gallegos. como el de Cervela, en la misma plaza de Pazos de Arenteiro. Para entrar en esta localidad, declarada en 1985 monumento histórico-artístico y bien de interés cultural, hay que cruzar el río Avia. Todavía se mantiene el puente del siglo XV, sobre cuyo arco mayor aparece grabada la cruz del Santo Sepulcro y el relieve de una figura que para unos es el constructor del puente y para otros un santo desconocido. El río es muy bello y trascurre entre una vegetación exuberante. Pazos fue encomienda de los templarios y luego, al suprimirse esta orden, pasó a la de Jerusalén. Gozó de esplendor durante los siglos XVII y XIX, y su olvido comenzó con la Desamortización, que en 1846 sacó a subasta monumentos y bienes eclesiásticos. Casi todos sus edificios son de piedra, de la llamada arquitectura popular gallega.

Una especie de sacristana, que sólo habla gallego, cuida la iglesia de San Salvador, patrón del lugar, a la que hay que entrar por su casa, pues "hay mucha gente que no viene para ver los santos". Conserva una portada de un románico primitivo con capiteles de motivos florales y aves. El templo guarda un retablo renacentista con las imágenes de Nuestra Señora de los Ángeles, San Bartolomé, San Juan Bautista y un Ecce Homo. A la entrada, una curiosa cajita de madera para depositar las limosnas de ánimas con figuritas talladas en su parte superior. En el suelo, antiguas lapidas de difuntos, cuyos familiares tenían que pagar el derecho de estar allí, lo cual curiosamente se hacia en vino ( del siglo XVII se conserva el dato de que tenia que ser "medio cañado de vino tinto anual"). No hay que olvidar que estamos en la comarca de Ribeiro, zona de buenos vinos, como dice el refrán: "El vino de Beade, aunque sea como vinagre". Junto al ábside hay un cepillo de ánimas al que siempre acompaña alguna vela encendida o pequeños ramos de flores. El pedir por los difuntos está muy arraigado en el alma gallega.

En Pazos era costumbre que, cuando fallecía alguien, la campana de la iglesia tocara al amanecer, para recordar que todos debían rezar por el alma del difunto. Al lado de San Salvador, el palacio de la Encomienda ( actual rectoral), con una interesante escalera de piedra y escudos de la orden de Malta. Algunas de las casas muestran puertas de madera carcomida, mientras la hierba crece entre las piedras. La construcción más importante es el pazo de los Cervela, con un historiado escudo de piedra; también perteneció a esta familia la denominada casa de Arriba, en la parte alta del lugar.


Población : 150 habitantes.

Accesos : a 38 kilómetros de Orense. Por la N-541 (desviándose a 26 kilómetros en O Carbaliño), o por la N-120 (desviándose a 23 kilómetros en Ribadavia ).

Alojamiento : en Leiro, Souto. Tfono. 48 81 81. En O Carballiño, Arenteiro. Tfono. 27 05 58, Baccus. Tfono. 27 32 26, Esclavo. Tfono. 27 04 95 y Derby. Tfono. 27 00 43.

Gastronomía : en el bar del Puente y de Vila.

La mejor vista : desde el puente, antes de entrar.

Visitar : iglesia de San Salvador, con retablo renacentista; Casa Rectoral y una serie de casonas, muchas de ellas con escudos de los siglos XVIII y XIX, como la de los Cervela, Feijoo, Do Cantón y Doña Elisa; calle de Pazos y vista general del pueblo con el puente del siglo XV.