BATRES ( MADRID )


  La fundación se debe a Alfonso VIII, que repobló el lugar y la comarca, a la que se le dio el nombre de Batres. El castillo, que data del siglo XIII, aunque reconstruido en el XVI, es lo más destacado de la población. El tercer señor de Batres fue Hernán Pérez de Guzmán, quien perseguido por el rey Juan II y su valido, Álvaro de Luna, se refugió en él y tuvo que dedicarse a escribir libros. Eso dicen. algo debía de atraer el castillo es este aspecto, porque en él residió y escribió sus poesías el poeta Garcilaso de la Vega ( hijo de la sexta señora de Batres). La fortaleza, que es particular, se encuentra medio oculta entre arboles y se contempla, sobre una loma en lo alto del pueblo, desde todos los alrededores. La entrada está en la carretera, donde empieza el pueblo, y se llega a través de un pasillo de vegetación por un camino flanqueado de chalés. La puerta de acceso suele estar cerrada ( sólo se puede visitar los martes de 9 a 12 horas ). Muestra pequeños torreoncillos en las esquinas y torre del Homenaje, así como el escudo de los Lasso de la Vega. Perteneció el castillo a los descendientes de Garcilaso y por eso, la fuente ( dentro mismo de la finca) está dedicada al poeta.

El castillo fue comprado por Luis Moreno en 1959, que lo restauró y lo dedicó un tiempo a secadero de tabaco. Casi toda la población de Batres vive, al menos está censada, en la cercana urbanización de Coto Redondo. Batres celebra su fiesta de la Cruz fuera de fecha y el motivo es que, en el siglo XVI, se apareció una cruz a unos pastores en el mes de febrero. El Papa Pío V reconoció el milagro y regaló al pueblo un par de zapatillas, que siempre han sido motivo de comentarios sarcásticos, y más, si se tiene en cuenta, que los tacones eran de diferente altura. Apenas a cuatro kilómetros queda la villa de El Álamo, por donde pasaba la antigua Cañada Real cuando sólo existía La Venta de El Álamo, que dio origen a la actual población. Más tarde, en 1662, Felipe IV le concedió el titulo de villa. Su iglesia de Santiago, donde se guarda al patrón el Cristo de la Salud, es moderna, pero tiene una ermita del XVII dedicada a la Virgen de la Soledad y, al lado, una pequeña habitación donde estuvieron un tiempo los restos de San Isidro Labrador. El Álamo es famoso también por sus numerosos restaurantes, entre los que destaca el Mesón de la Sardina, especializado en sardinas asadas.


Población : 700 habitantes.

Accesos : a 38 kilómetros de Madrid por la carretera de Extremadura.

Alojamiento : No hay. Los lugares más cercanos son las localidades de El Álamo con el Cortijo. Tfono. 812 11 41, o en Navalcarnero.

Gastronomía : Cualquiera de los restaurantes de El Álamo: mesón de la Villa, El Cortijo, La Kokette, Montecarlo, molino, Pernales, El Indalo o el Mesón de la Sardina.

La mejor vista : del castillo desde la carretera, al venir desde Navalcarnero.

Visitar : castillo medieval y mudéjar y la fuente de Garcilaso. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.