CADALSO DE LOS VIDRIOS


A pesar de las barbaridades urbanísticas que se han hecho sigue siendo un lugar monumental. Su nombre proviene de Cadahalso, que significaba lugar fortificado, y lo de los Vidrios, hace referencia a la fábrica fundada en el lugar por Carlos III. Como los objetos de cristal se hacían soplando, a los de Cadalso les ha quedado el apelativo de soplones. por aquí pasaron iberos, visigodos, romanos y árabes. Durante la Reconquista fue el lugar donde se preparaban las incursiones cristianas. La antigua calle Real, que hasta hace poco tiempo mostraba varias casas señoriales, sólo conserva la casa de Austria (más conocida como de Los Salvajes por las dos figuras que muestra en su fachada sosteniendo el escudo), que lleva años con andamios. Actualmente, pertenece al Ayuntamiento, que lo va a dedicar a edificio oficial. 

El otro es el palacio de los Villena, que es particular. En el siglo XV, fue residencia de Álvaro de Luna, condestable de Castilla y valido de Juan II, y tras su muerte pasó a los marqueses de Villena, quienes lo reformaron. El actual edificio es del XVI, con una gran fachada en la que destacan el pórtico, la galería, adornada con motivos heráldicos, y un jardín del XVIII. Quedan todavía por la población, casas que conservan piedras con dibujos e inscripciones que parecen tener un origen árabe. En cuanto a la iglesia parroquial, está dedicada a la Virgen de la Asunción, con una torre de tres alturas y una portada renacentista. En Cadalso tienen fama sus fuentes y su agua, destacando la del Álamo (frente al palacio) y las de La Peluquera y El Pilar (en las afueras, a medio kilómetro). Además del agua, hay un buen vino    ( sobre todo tinto), ya que siempre fue zona de bodegas unidas casi todas en cooperativa.

Pero de lo que vive principalmente el pueblo, es de una cooperativa de confección y otra de granito. Las canteras empezaron a explotarse en plan industrial sobre el año 1988 y sus piedras han viajado a lugares tan lejanos como Japón, donde el Ayuntamiento de Tokio está hecho con granito de Cadalso. A 7 kilómetros queda Rozas del Puerto Real, el último pueblo antes de entrar en Ávila, un lugar tranquilo de verano, con bellos paisajes que anuncian ya las cercanías de Gredos.


Población : 2.400 habitantes.

Accesos : a 75 kilómetros de Madrid. Por la N-V (Madrid-Extremadura) desviándose en Alcorcón por la M-501 hasta Pelayos de la Presa, de donde sale una carretera que lleva hasta Cadalso.

Alojamiento : Hostal San José. Tfono. 864 01 17.

Gastronomía : Carnes. Restaurantes Casa Carabias, Casa Moncho, La Escalera, Casa López y Casa Laureano.

La mejor vista : desde la peña Muñana ( a 1 kilómetro), en la carretera que viene de Pelayos.

Visitas : Iglesia parroquial de la Asunción, palacio de los Villena y Casa de los Salvajes.