COLMENAR VIEJO ( MADRID )


Si ha venido mayo/ bien venido sea/ florido y hermoso/ con su primavera. De los pocos lugares que siguen celebrando la fiesta de la Maya es, Colmenar Viejo, el más vistoso. Así, el día 2 de mayo, tiene lugar esta antigua tradición, que tuvo siglos de esplendor, sobre todo del XVI al XVIII, y en la que, de siempre, sólo participan niñas. La maya, que en otros lugares es la moza rondada, se trasforma, en Colmenar, en una especie de diosa dela Primavera. Durante las horas que dura la fiesta, las mayas, tendrán que permanecer sentadas, en medio de tronos de flores, intentando no moverse. Han sido maquilladas y arregladas con todo tipo de detalles. Vestidas con faldas, enaguas blancas, los antiguos chales y collares de las abuelas, mientras que, rodeando la cabeza, portan guirnaldas floridas. Un jurado decidirá, a media tarde, cual es la ganadora, la diosa de la Primavera para el año.

Junto a cada altar, hay una corte de niñas, vestidas todas iguales, que sirven de acompañamiento y de paso cepillan a los paseantes. La costumbre es curiosa, no se limitan sólo a pedir como en otros lugares. Aquí, provistas de un cepillo de ropa, arreglan a la gente y luego solicitan la voluntad con antiguas coplas: "Den para la maya que es bonita y galana", o "Echa mano a la bolsa, cara de rosa, eche mano al estero, el caballero". El nombre de Colmenar viene por ser un lugar famoso por su miel. De su antigüedad hablan las vasijas visigodas encontradas en su término. Parece ser que los visigodos establecieron allí una pequeña población en tiempos de Recaredo. Más tarde fue tomada por los árabes ( hay un cementerio) y reconquistada al igual que la comarca, por los cristianos.

Fue villa en el 1504 ( en tiempos de Fernando el Católico). La localidad fue famosa por su ganadería y sus canteras de granito. Los primeros canteros llegaron aquí con la Reconquista procedentes del norte de la Península. Construyeron casas y su principal monumento, la iglesia gótica de Nuestra Señora de la Asunción, casi una catedral, que destaca desde lejos con su torre de chapitel octogonal adornado de gárgolas y pináculos. El crecimiento de la población ha acabado con sus antiguos edificios, entre ellos, su plaza de soportales.


Población: 28.000 habitantes.

Accesos: a 28 kilómetros de Madrid por la autovía M-607.

Alojamiento: Gran Hostal. Tfono. 845 28 47 y residencia Marina. Tfono. 845 15 64.

Gastronomía: ternera y cordero. Tienen fama sus pasteles. Restaurantes Santi Mostacilla, La Perla, La Madreña de Oro y asadores de Soto y de Colmenar, ambos en la carretera a Miraflores.

La mejor vista: desde la autovía de acceso al venir de Madrid.

Visitar: iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, destaca la torre, la Piedad en el tímpano, los escudos de los Mendoxa y un retablo renacentista. Ermitas de la Soledad y de los Remedios, con la imagen de la patrona, la Virgen de los Remedios y la Capilla de Santa Ana.