SANTA MARÍA DE LA ALAMEDA


  HISTORIA, ORÍGENES Y SITUACIÓN

El origen de Santa María de la Alameda se remonta a asentamientos ganaderos ligados a la repoblación castellana de las tierras al sur del Duero por hombres libres y milicias concejiles de la ciudad de Segovia tras su reconquista.

Desde el siglo XII existen referencias escritas relacionadas con la pertenencia del municipio al poderosísimo sesmo segoviano de Casarrubios; el término se configura como un conjunto de aldeas ganaderas diseminadas en función de las mejores condiciones climáticas y de recurso, sus habitantes no tienen otro gentilicio que el de "serranos". En el siglo XIV aparecen poblamientos fijos en Santa María de la Alameda, ya como parroquia, Las Herreras, Robledondo, La Cereda y la Hoya.

Hasta el primer tercio del siglo XIX Santa María de la Alameda perteneció a la jurisdicción de la ciudad de Segovia, fue a partir de la División Provincial de 1833 cuando pasó a la de Madrid. El paisaje es típico de montaña, donde los terrenos están dotados de fuertes pendientes y recubrimientos vegetales, bien de pinares, robledales, enebrales y de pastizales o formaciones de arbustos, generalmente retamares.

La extensión del término municipal es de 76 kilómetros cuadrados, siendo su altitud media de 1420 metros, los cerros más importantes son los de San Benito, Peña El Águila, alto de Navalespino y Alto de Pinarejo. Santa María de la Alameda es el término más septentrional de la comarca "Sierra Oeste" de Madrid, está situada a 65 kilómetros de la capital, en los limites de Ávila, Segovia y Madrid. Dentro de la provincia de Madrid linda con los municipios de San Lorenzo de El Escorial, Robledo de Chavela, Zarzalejo y Valdemaqueda. Los ríos Cofio y Valtravieso se juntan formando el limite de los términos de Santa María de la Alameda y Las Navas del Marqués y entre la Comunidad de Madrid y la de Castilla y León. La población se distribuye en ocho entidades diferenciadas: Santa Maria de la Alameda ( capital del municipio y sede consistorial ), La Estación de Santa María de la Alameda, Navalespino, Robledondo, La hoya, La Paradilla, Las Herreras y El Pimpollar.

La carretera C-505, la une con Madrid y Ávila y existe un buen entramado de carreteras locales con el resto de poblaciones colindantes y entre los distintos núcleos de población que componen el municipio. La línea de ferrocarril, con estación propia y con buena combinación de trenes, es una buena alternativa de comunicación.

Santa María de la Alameda es rica en espacios naturales, dignos de ser visitados como: Las Parameras de Santa María, recorridas por el río Aceña. Encontramos las estribaciones del cerro de la Cabeza ( 1680 m.), Los Tientos ( 1749 m.), El San Benito ( 1626 m.), La Cepeda, los Altos del Malagón, que por sus pendientes discurren los ríos Aceña, Becedas y Sotillo, que abastecen al Cofio y éste al Alberche, disfrutando de encajonamientos, gargantas y cascadas. Las riberas del río Valtravieso, que forman el limite entre la Comunidad de Madrid y Castilla y León y por último las riberas del río Cofio que discurre entre pinares en una sucesión de bellísimos paisajes, uniéndose al río Aceña. Los ríos Cofio y Aceña y sus afluentes dan lugar a originales parajes de gran belleza. Desde diversos puntos se puede disfrutar de bonitas panorámicas de las sierras de Gredos y Guadarrama.

Entre los elementos históricos y culturales destacamos el casco histórico de Santa María de la Alameda, con la iglesia de Nuestra Señora de la Alameda ( gótica del siglo XVI), la Casa Consistorial ( de 1896), Casa Rectoral y edificaciones adyacentes, el Ferrocarril histórico de Ávila, fortificaciones de la Guerra Civil y diversos elementos de la arquitectura popular serrana. Por sus características y situación es una zona ideal para la practica de deportes en contacto con la naturaleza, como el parapente, pesca y otros deportes fluviales, turismo ecuestre, cicloturismo y senderismo, contando para dar servicio al visitante con alojamientos tradicionales, casas rurales, camping, restaurantes, bares y otras infraestructuras.

Las fiestas patronales de Santa María de la Alameda se celebran el día 8 de septiembre y siguientes en honor a la Virgen de la Alameda, sacando en procesión a la Virgen por las calles de la población y bailando en la plaza a su alrededor jotas y rondones. Se acompañan con festejos taurinos. En Robledondo se celebran las fiestas en honor a San Ramón Nonato el 31 de agosto, con concursos de calva, chito y campeonato de mus. En La Estación se celebran las fiestas en honor a Santiago Apóstol con bailes populares. En la actualidad Santa María de la Alameda cuenta con 60 explotaciones ganaderas. La cabaña está compuesta por unas 3000 cabezas y comprende ganado vacuno ( raza avileña y serrana, ambas autóctonas), también tienen ganado ovino ( merinas y entrefinas) y ganado caprino ( cabras de la sierra de Guadarrama).

ACTIVIDADES Y SERVICIOS

Para los amantes del campo y de la naturaleza, se encontraran a lo largo y ancho del municipio con una serie de carteles informativos sobre la practica de senderismo a través de una serie de rutas establecidas, éstas están reflejadas en unos mapas de situación general y a su vez están señalizadas mediante flechas indicativas directamente en las rutas a seguir

RUTAS DESDE SANTA MARÍA DE LA ALAMEDA.- Partiendo de Santa María hacia la zona denominada Peña El Águila, comienza la ruta denominada St1, punto singular de la ruta por su altitud ( 1460 m.) y sus vistas hacia el valle del río Cofio. A partir de aquí se puede observar el camino a Navalespino, las trincheras y casamatas del frente que se estableció durante la Guerra Civil Española. La ruta St2, recorre desde Santa María de la Alameda el valle del Aceña por el curso del río del mismo nombre y retorna por la zona del campanario, lugar emblemático y de civilizaciones antiguas. Se puede observar algún ejemplar de vegetación de rivera, mirlo acuático, cigüeña negra, etc.

RUTAS DESDE ROBLEDONDO.- Recorren por diferentes sendas los alrededores de Robledondo. Es la zona donde se alcanzan cotas más altas de todo el término municipal ( 1500-1600 m.). La vegetación es típica de una paramera, destacando el piornal. Existen igualmente manchas importantes de pino silvestre. Las cumbres son en su mayoría de granito y gneis. Las vistas son magnificas hacia la zona del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, La Herrería, Machotas, San Benito y Santa María de la Alameda. Estas rutas alrededor de Robledondo están marcadas como Rb1, Rb2, Rb3 y Rb4.

Partiendo igualmente de Robledondo está marcada la ruta Rb5, que girando de izquierda a derecha por los pueblos de la Cereda (abandonado) y La Hoya, recorren posteriormente la falda del río Aceña y regresa a Robledondo. Se pueden observar robles, enebros, majuelos, peonías, etc.

RUTAS DESDE LA ESTACIÓN.- Partiendo de La Estación de Santa María de la Alameda existen marcadas dos rutas, la Est1, sale de La Estación dirección a la Paradilla, para escalar el monte de referencia de la zona, el San Benito ( 1630 m.) y retorna por La Cereda ( visitar la fuente) y La Hoya ( construcciones populares serranas).

La ruta Est2 sale siguiendo el cauce del río Cofio en la zona conocida como Las Juntas, hasta el entorno del embalse de Robledo de Chavela. Se sube hacia la zona del vedado general y tierra de la Villa y se retorna por La Paradilla de nuevo a La Estación.

La oferta turística viene ligada a la practica de deportes y actividades en contacto con la naturaleza, dadas las características y situación de toda la zona, con la realización de senderismo, parapente, pesca, caza, turismo ecuestre, cicloturismo, etc, ofreciendo a los visitantes una serie de servicios apropiados para ello, como hostales, casas rurales, camping, polideportivos restaurantes, bares, tiendas y otra serie de infraestructuras. todo el municipio ofrece una buena oferta de turismo micológico, existe una gran variedad de especies de setas y hongos por toda la zona, destacando especialmente los niscalos, los boletus y las setas de cardo. La gastronomía que podemos disfrutar, es a base de buenas carnes de ternera, de ganaderías propias, asados de cabrito, buenos guisos: garbanzos con niscalos, patatas con niscalos, judías, etc. Se pueden destacar los platos a base de las especialidades micológicas que se recolectan por la zona. Y a la hora de tapear en los numerosos bares, los famosos torreznos y patatas revolconas.