CHULILLA (VALENCIA)


Por estas aguas del río Turia bajaban las maderas camino de Valencia pero, al pasar por el Estrecho del Salto, el recorrido se volvía más peligroso, formándose tapones con los troncos. Por eso existía allí una ermita dedicada a San José, ya desaparecida, ante la que los madereros solían rezar para pedir ayuda al cielo. Las maderas han seguido bajando por el río hasta mediados del siglo XX, cuando el embalse de Loriguilla significó el golpe de gracia.

Pero si la llegada a Chulilla por el río era complicada, por carretera tampoco resultaba nada fácil. Aún hoy día el paisaje sigue siendo impresionante, con curvas y más curvas por entre los bosques de pinos que el incendio de mayo de 1994 convirtió en fantasmal paisaje. En Losa del Obispo ( a seis kilómetros) se encuentra la desviación para llegar a Chulilla, situada a la entrada de un gran cañón con paredes verticales. Lo mejor es subir hasta el castillo, teniendo cuidado de no llevar hasta arriba el coche, pues luego no se puede dar la vuelta. Una buena vista de Chulilla se contempla también desde el otro lado, con las murallas del castillo en lo alto.

Por la parte de detrás viene gente a practicar la escalada. La población, que ya estaba habitada en tiempos romanos (Juliella), alcanzó su esplendor con los árabes, quienes levantaron el castillo sobre la antigua fortificación para controlar la entrada al valle y, a la vez, como refugio para los habitantes de las alquerías circundantes. En 1238 fue reconquistado por Jaime I. El castillo, entre otras cosas, fue residencia y prisión eclesiástica. en su interior se conservan cuatro aljibes ( uno de época romana), ante muralla, torre barbacana y dependencias. La iglesia parroquial se construyó en el siglo XV sobre una antigua mezquita, añadiéndole un zócalo de azulejos en el siglo XVII. La calle Larga, o Mayor, cuenta así mismo con casas de estructura árabe.

La población se alza en la margen izquierda del Turia, trepando sus casas y calles por la ladera de la montaña, mientras el río discurre abajo por un impresionante tajo de más de cien metros de profundidad. El último piso de algunas casas, dotados de grandes ventanales, se sigue utilizando para almacenar las cosechas. A pesar del dramático incendio de 1994, lo más interesante de Chulilla es su paisaje, regado por el río Turia, al que ha estado ligado siempre. A cuatro kilómetros, el balneario de Fuencaliente ofrece aguas medicinales indicadas para las dolencias hepáticas y de la piel.


Población : 675 habitantes.

Accesos : a 59 kilómetros de Valencia por la C-234, hasta Losa del Obispo y, de allí, una desviación de 6 kilómetros hasta Chulilla.

Alojamiento : Termas Fuencaliente, más conocido como balneario. Tfono. 165 70 13, y Los Pinos.

Gastronomía : olla de berzas y olla de carne. En el balneario, Los Pinos, La Rueda y mesón Los Cinglos.

Mejor vista : desde el castillo, saliendo de la población en dirección a Requena o desde la Cruz de la Muela.

Visitas : castillo musulmán, iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles y ermita de Santa Bárbara.