
TABARCA (ALICANTE)
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A Ramos nadie le conoce más que por Ramos. Algunos, como su mujer, saben que se llama Manolo, pero el apellido puede que ni el mismo lo sepa. Y es que el apodo es algo muy corriente en la isla de Tabarca. Ramos lleva ese nombre porque nació un domingo de Ramos. Es pescador de la vida, de cuando por estas costas se vivía del mar. Ahora, como tantos otros, monta un chiringuito en la playa durante los meses de verano, porque el turismo ha revolucionado esta pequeña isla, a sólo media hora de navegación de Santa Pola. Mientras sirve el caldero cuenta aventuras en la mar y alguna que otra historia de piratas, más legendaria que real. La isla de Tabarca, L'Illa la
llaman todavía sus escasos habitantes, mide 1.800 metros de longitud y 400 Tabarca está formada por unas cuantas casas bajas que se levantan dentro de una fortaleza. Una única calle la cruza de lado a lado, a la que se accede por la puerta de San Miguel, bajo la que se encuentra una hornacina con una imagen de la Virgen Inmaculada, patrona de la isla. La iglesia, dedicada a San Pedro, está en bastante mal estado y cuenta con unos sótanos cargados de leyendas de tesoros. Otro edificio importante es la llamada Casa del Gobernador, convertida en el único hotel de la isla. Fuera de las murallas, algún cañón oxidado, una playa limpia y tranquila, una torre de vigilancia rodeada de chumberas, hoy día, cuartel de la Guardia Civil, y el faro. lo demás son acantilados junto a los que se puede nadar y contemplar la fauna submarina en unas aguas trasparentes. No hay que olvidar que Tabarca es reserva marina desde el 1986. Los antiguos denominaron a la isla Plumbaria y el mismo Estrabón habló de ella llamándola planesia. Durante siglos permaneció deshabitada, siendo utilizada como base por los berberiscos para sus ataques a la costa levantina. En 1769, Carlos III la repobló con genoveses rescatados de la isla Tabarka tunecina, por aquel entonces en manos del rey de Argel, de la que tomo el nombre: Nueva Tabarca. Muchos de sus habitantes llevan todavía apellidos que recuerdan su origen: Russo, Manzanaro, Chacopino, Parodi o Pianelo. Si alguien quiere pasar desapercibido en la isla será difícil que lo consiga. Chiqui se dedica a fotografiar a todo el mundo cuando baja del barco. Al volver a Santa Pola o Alicante el turista verá su foto puesta en una especie de tenderete junto al pequeño puerto. Población : 40 habitantes. Accesos : a media hora de Santa Pola y a hora y media de Alicante. En verano salen barcos cada media hora, pero en invierno se reducen sólo a dos o tres. Si hace mal tiempo, no salen por lo poco protegido que está el puerto de Tabarca. Otra forma de llegar es en velero, pero es un medio de transporte que no está al alcance de todo el mundo. Alojamiento : existe un único hotel, La Casa del Gobernador, donde sólo sirven desayunos. Tfono. 511 42 69. También es posible pasar la noche en alguna casa particular. La acampada está prohibida. Gastronomía : es uno de los atractivos de la isla. En verano la playa se llena de chiringuitos con curiosos nombres, como Pirata Pata de Palo, donde se toma principalmente caldero ( a base de arroz y pescado), calamar de potera o paella. En restaurantes como La Almadraba, Don Jerónimo y Taberna del Tío Cillonet dan un buen arroz y pescados. La mejor vista : desde la torre o llegando en barco. Visitas : Tabarca se recorre en poco más de una hora. Conviene acercarse hasta el faro o pedir permiso para subir a la torre desde donde se ve todo la isla. Existe una caverna al sur que se adentra unos cien metros bajo la población. Al atardecer llegan al puerto los pequeños barcos que vienen de pescar la sardina, el boquerón, los salmonetes y, si hay suerte, el atún. |